Iniciando el recorrido en una nueva ruta de aprendizaje, explorando el uso educativo de las redes sociales.
mar
miércoles, 15 de octubre de 2014
martes, 14 de octubre de 2014
Analizando la estructura de las redes sociales…
Se llama teoría de los seis grados de separación
a la hipótesis que indica que cualquier persona puede estar conectada a
cualquier otra persona del planeta a través de una cadena de conocidos que no
tiene más de cinco intermediarios.
El número de conocidos crece exponencialmente con el
número de enlaces en la cadena, y sólo un pequeño número de enlaces son
necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población
humana entera.
La teoría de grafos permite estudiar las
interrelaciones entre unidades que interactúan unas con otras. Usando la teoría
de grafos se pueden identificar las entidades como "nodos" o
"vértices" y las relaciones que se establecen como
"aristas" o "enlaces”. Aplicado a las redes sociales, los nodos
se corresponderían con las personas que componen dicha red y las aristas serían
las conexiones que se establecen entre ellas. En las redes sociales esas aristas son invisibles, si bien las nuevas
plataformas de redes sociales las hacen cada vez mas evidentes.
lunes, 13 de octubre de 2014
Redes sociales
Las redes sociales no son las que tradicionalmente conocemos como Facebook o Twitter, etc. sino que son un esquema natural de interacción social. Es decir una estructura social compuesta por personas, las cuales permanecen conectadas estableciendo relaciones que pueden ser de diferentes tipos, de parentesco, de trabajo, de amistad etc. Son el tejido, el entramado de la sociedad y existen desde que existe el ser humano, conllevan así una noción de comunidad, de intercambio entre familias, grupos, individuos, etc.
Las redes sociales pueden ser de diferentes tipos (“topología de la red”) centralizadas, descentralizadas o distribuidas, de dicha topología depende la capacidad de la red para mantener sus conexiones cuando un integrante la abandona. Esto es prioritario si queremos utilizar las redes en educación, donde una red centralizada es probablemente la opción más cómoda para el docente pero no necesariamente la más eficaz. Para favorecer la experiencia educativa, las conexiones entre los integrantes de la red deben ser fluidas y permitir la interacción entre todos, evitando que se formen subgrupos que dificulten el intercambio o que generen visiones homogéneas.
Con la ayuda de las nuevas tecnologías de la información es que podemos expandir el alcance de dichas redes, y utilizarlas para rediseñar nuestras prácticas educativas. No sólo para interaccionar con nuestros estudiantes, sino también como vehículo para crear y ampliar nuestra red personal de aprendizaje.
Al usarlas como recurso para el aprendizaje de nuestros alumnos, debemos tener en cuenta que la red permita que se generen permanentemente nuevas conexiones, que se expanda a nuevos miembros. Es importante además que se mantenga la autonomía y la autorregulación del aprendizaje de cada uno de sus integrantes y que todos estén posibilitados para aportar los contenidos y opiniones que les parezcan pertinentes. Desde nuestro rol docente es necesario que trabajemos sobre los hábitos y valores en el uso de las tecnologías y que oficiemos de filtro de los contenidos para que estos sean relevantes y adecuados para el aprendizaje.
domingo, 5 de octubre de 2014
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